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Crema de manos Piel de terciopelo | Café mimi

Crema de manos Piel de terciopelo | Café mimi

2,99

Capacidad: 110 ml

SKU: 15140

Si querías ser una lagarta, esta no era la forma más apropiada de hacerlo. Ponte al sol, vive intensamente, pero no dejes de usar esta crema.

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Descripción Crema de manos Piel de terciopelo | Café mimi

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Es curiosa la obsesión que los humanos tenemos con parecernos a los animales.

Queremos tener un pelo tan suave como los caballos, ser tan libres como los pájaros o dormir tanto como los koalas.

Pero, de todos ellos, hay uno al que tenemos especial interés en imitar: el lagarto. Ahá: en verano nos tiramos como él al sol, da igual la hora y el día que sea, si hay un rayo ahí estamos. En invierno, buscamos la forma de escapar de la exposición al frío porque, aunque nosotros sí que podemos autoregular nuestra temperatura corporal, a veces parecemos incapaces de hacerlo.

Y la gota que ya colma el vaso es la piel. Somos tan envidiosos que siempre acabamos con ese pellejo de lagarto en lo que nosotros llamamos manos, pero podríamos llamar perfectamente patas.

Más allá de hacérnoslo mirar, el remedio a esto último está más cerca de lo que creemos: una crema de manos que nos deje la piel más bien como el terciopelo… y nos evite la posibilidad de acabar andando por la pared.

Lo que más nos gusta

  • Discreta: como esa sequedad que no sabes cuándo ha aparecido. No invade tu espacio, pero tiene el tamaño idóneo para estar en el lugar y el momento oportunos. Justo a tiempo para que la veas al acostarte y recuerdes que no puedes irte a dormir sin ella.
  • Tan natural como los reptiles: porque el 95% de sus ingredientes son de origen natural. Y qué hay mejor que saber que entre tus manos hay algo totalmente real. Tan real como tomar el sol.
  • Generosa: su envase está fabricado con plástico 100% reciclado y reciclable a su vez. Hecho para respetar todos los ecosistemas y habitantes posibles. Lagartos incluidos.

Lo que nos enamora

  • Su efecto reparador de larga duración: sin necesidad de estar constantemente rehidratando tus manos. Con una aplicación periódica estarás lista.
  • El tacto sedoso que deja en las manos. Con una textura cremosa, pero ligera. Es justo lo que necesitas sin saberlo. Suaviza las manos, las hidrata y les devuelve su elasticidad natural.
  • El aroma envolvente que refuerza esa sensación de protección. Sabes que por muy expuesta que esté tu piel, no caerá tan fácilmente en la sequedad de nuevo.

Los culpables de su encanto

  • Extracto de bayas de goji: como una dosis de vitaminas, incrementa las defensas naturales de la piel mientras la hidrata, la tonifica y mejora su aspecto visiblemente. Vaya, que te aleja un poco de la estética reptil.
  • Aceite de coco: es una fuente de nutrientes para la piel que no puedes desperdiciar. Contiene aceite hialurónico y vitaminas K y E, lo que se traduce en una capacidad humectante que favorece la hidratación de la piel y su regeneración celular, dejándola más elástica y aterciopelada.
  • Manteca de karité: es como agua para lagarto deshidratado. Repara la piel, incrementa su firmeza, la hidrata y la tonifica.

¿Cómo usarla?

Como si no hubiese mañana, porque el mañana puede ser una nueva grieta en tu piel.

Por eso: aplícala generosamente por las dos manos hasta que sientas que ha sido absorbida, que será rápidamente. En cuanto sientas que tus manos vuelven a mostrar signos de sequedad, aplícale otra dosis de crema para ayudar a ir manteniendo la hidratación.

Truco de la casa:

Una forma extraña pero muy efectiva de aplicar la crema es hacerlo por la parte externa de las manos. Es decir, sin usar las palmas. Frótalas entre sí y cruza los dedos para cubrir también los huecos entre estos. De esta forma, conseguirás dar nutrición a las zonas más secas sin engrasar las yemas.

Es un truco que aquí usamos mucho para evitar perder tiempo si trabajas con el ordenador, por ejemplo, ya que así no tienes que esperar a que se seque para seguir con tus rutinas. Incluso si en ellas incluyes ponerte al sol sin mirar el reloj.

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