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Gel de ducha Suavidad de terciopelo | Café mimi

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250 ml

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Adivina, adivinanza: peluche parece y en pocos segundos te enloquece. ¿Qué es? Tu piel después de usar este gel de ducha.

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Descripción Gel de ducha Suavidad de terciopelo | Café mimi

Vaya enfado llevas hoy. Es uno de aquellos días que no te soportas ni a ti misma. Cualquier cosa te irrita y desearías no tener que estar en tu piel.

A estos días podríamos llamarlos traicioneros, porque empiezan bien y poco a poco se van torciendo. Y, cuando quieres darte cuenta, ya estás de espaldas al mundo. Misteriosamente, has pasado de sentirte estupenda a irte cabreando con todo sin razón aparente.

Y este es un círculo en el que una vez estás metida, no haces más que dar vueltas. Cualquier cosa te irrita, te sientes vulnerable, dejas de pensar con claridad y al final acabas tomando decisiones tan malas como depilarte con cuchilla teniendo los pelos muy cortos.

La verdad, casi parece una metáfora de tu día: estás con los pelos de punta, al notar el roce de la cuchilla tu piel se siente atacada, el rasurado es tan molesto que te saldrías de la ducha sin siquiera enjuagarte y, al final, acabas con una sensación tan horrible que te da ganas de arrancarte las piernas.

Así no se acaba un día traicionero. ¿Qué es eso de meterte en la cama «y mañana será otro día»? Tú lo que necesitas es algo que te acompañe en tu ducha y alivie esa irritación que sientes en la piel (y en la mente); que te haga revivir sensaciones agradables y que transforme esa mala decisión en un recordatorio del amor que hace unas horas sentías por ti misma. Tú necesitas algo que te cuide.

Y que te siente tan bien cual Suavidad de terciopelo. Un gel de ducha que es mucho más que eso. Alimento para tu cuerpo y evasión para tu mente. Un pequeño recordatorio de que devolverte la sonrisa es más fácil que quitártela.

Lo que más nos gusta

  • Discreto: como ese cambio de humor que llega sin que lo veas venir. Tiene el tamaño idóneo para estar en el lugar y el momento oportunos. Justo a tiempo para cambiarte la cara al entrar en la ducha.
  • Generoso: tu tiempo es tuyo, por eso su aplicación no te llevará más de 10 segundos. Y todavía le sobrarán 8 y medio para conseguir descomprimir tu mente.
  • Relajante: porque es el efecto que causará en ti nada más tocarlo, gracias al movimiento ondeante del material que constituye su envase.

Lo que nos enamora

  • Embriagador: su aroma es tan peculiar que es imposible que no te despierte algo. Flores silvestres en estado puro. Te abrirá los poros al segundo de olerlo y no querrás volver a pasar un solo día sin tenerlo cerca.
  • Cremoso: crema parece pero gel de ducha es. Una textura ligeramente más espesa que la de un gel de ducha convencional, que también provoca en tu piel un efecto más duradero y suavizante de lo convencional.
  • Explosivo: tan potente que, una vez te lo hayas puesto sobre la piel, será imposible que vuelvas a sentirte irascible. Te envolverá de principio a fin.

Los culpables de su encanto

  • Aceite de coco: es un hidratante súper potente. Favorece la elasticidad de la piel y la protege de la aparición de las estrías. De modo que, aunque estés usando un gel, no estás dejando de lado la salud de tu dermis.
  • Extracto de orquídea: esta plantita, además de ser preciosa, lo tiene todo. Es antioxidante, ayuda a frenar el envejecimiento de la piel, regula su pigmentación haciéndola más luminosa y le aporta nutrientes como calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc.
  • Extracto de magnolia: esta planta no solo es buena para tu piel, sino también para ti. Posee efecto calmante para tus emociones, pues provoca sensaciones como la calma y la relajación. Además, es muy hidratante a la par que limpiadora. Alivia la irritación de la piel, su sequedad y la refresca. ¿Necesitas algo más?

¿Cómo usarlo?

Sin duda alguna, en cualquiera de tus duchas. Pero especialmente en la que te vayas a dar al final de este día tan difícil. Aplica una cantidad moderada (es duradero, ¡pero tampoco hace milagros!) en tus manos o en tu esponja y frota con mucha delicadeza por el cuerpo. Es importante que lo hagas masajeándote, ya que eso estimulará la circulación de la sangre y facilitará que alcances el punto de relax que estamos buscando.

Truco de la casa:

El tiempo es algo que hay que aprovechar muy bien, así que para que no pierdas ni un minuto de tiempo (¡ni de agua!) te proponemos lo siguiente: aplica el gel sobre tu cuerpo húmedo nada más iniciar la ducha y, en lugar de retirarlo rápidamente, déjalo actuando sobre tu piel mientras lavas tu cabello o simplemente desconectas tu mente. De este modo conseguirás que el gel pase más tiempo cubriendo tu cuerpo y así sus vitaminas incidan con más profundidad en él.

Combina este gel con nuestra Crema corporal Suavidad de Terciopelo y conviértelo en un ritual que no fallará en tus días traicioneros.

 

 

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