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Mascarilla facial Hidratación profunda | Café mimi

Mascarilla facial Hidratación profunda | Café mimi

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110 ml

Hidrata en profundidad
Suaviza y tonifica la piel
Alivia y reduce la inflamación
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Sabes de sobra que tu cuerpo te habla. Pero es que tu piel, directamente, te chilla. No te hagas la sorda y dale la mascarilla que te está pidiendo.

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Descripción Mascarilla facial Hidratación profunda | Café mimi

Hay semanas que parecen eternas. Sientes que podrían acabar contigo y las borrarías del calendario. Incluso meses.

Son los mismos que estás temiendo desde que sabes que van a llegar. Te atormentan y te persiguen en sueños. Y lo peor es que sabes que siempre te va a pasar lo mismo, y como buena humana, dejas que te lleve por delante.

A veces intentas anticiparte, pero la realidad es muy cruel: es algo superior a ti. Y quien diga que es capaz de sobrevivir a esa etapa sin un rasguño, está mintiendo descaradamente.

En ocasiones, directamente, te pilla por sorpresa. Piensas que falta mucho para que llegue ese momento y, cuando quieres darte cuenta, lo tienes encima.

Que ¿de qué hablamos? Pues de la vida misma. Porque siempre parece que es una fase, pero es la eterna fase que siempre se repite. Y sino, dinos que no te suena algo de esto:

Exámenes. Presentaciones. Trabajos. Más trabajos. Tareas. Más tareas. Tareas pendientes de hacer. Reuniones. Fechas límite. Resfriados. La regla.

Al final, te acabas dando cuenta de que no se trata de un día, ni de dos, sino de tu vida. Porque vives pensando «a partir de tal día voy a estar más tranquila», pero… ¡sorpresa! Al día siguiente hay otra preocupación esperando para ti frotándose las patitas cual mosca. Y es en ese momento cuando eres consciente de que estás en una rueda que no deja de girar.

Cuando, por fin, decides darte un respiro y parar a descansar, lo ves claro: hay algo en tu rostro que no está funcionando bien. ¿De verdad necesitas repetir la lista?

Claro que no. Lo que necesitas es una buena mascarilla facial que le dé calma a tu piel, la nutra, la estabilice y la desconecte de ti durante un buen ratito.

Lo que más nos gusta

  • Pequeño pero matón: dice el refrán (o el dicho popular, mas bien). Que en los envases pequeños va la buena calidad, o algo así… En fin, que por pequeño que pueda parecer, le sacarás mucho partido.
  • Cuidador por defecto: no solo de tu piel, sino también del medio ambiente. Envase fabricado con plástico 100% reciclado y reciclable. Porque el reciclaje nunca debe ser una tarea de las que aplazas.
  • Natural como la vida misma: pero por suerte, te lo pone mucho más fácil. Compuesto con una fórmula libre de parabenos, aceites minerales o conservantes. Porque bastantes preocupaciones tienes como para estar leyendo los ingredientes de la mascarilla.

Lo que nos enamora

  • Efecto suavizante y tonificante que provoca en la piel gracias a su composición rica en ingredientes que nutren y la llenan de vitaminas.
  • Textura yogur súper fresquita y suave que se desliza fácilmente por la piel y se absorbe con facilidad. Para que la recuperación de tu rostro sea tanto o más rápida que tu ritmo de vida.
  • Aroma dulce y suave que refuerza la sensación de renovación y le aporta confort a tu piel en su momento reset.

Los culpables de su encanto

  • Aceite de almendras: si las almendras son ricas de sabor, imagínate sus beneficios para tu piel. Su aceite la hidrata y la colma de sustancias beneficiosas esenciales para mantener su buen estado natural.
  • Extracto de té blanco: un ingrediente tan bueno para tu cuerpo como para tu cutis. Tonifica la piel, elimina la inflamación y calma la irritación. Esto convierte a esta mascarilla en una aliada perfecta para las pieles sensibles.
  • Extracto de aguacate: es un potente refuerzo para darle una buena base nutritiva a tu piel. La hidrata, la nutre, alivia también su inflamación y además previene el acné.

¿Cómo usarla?

Como lo que es: un apoyo para el bienestar de tu piel. Para ello, es importante que la concibas como un -casi- imprescindible igual que haces con el lavado de dientes, por ejemplo.

Aplícala sobre el rostro limpio, tomando la cantidad que tu piel te pida. ¿Cómo saberlo? Es muy fácil: si aplicas una cantidad y sientes que no quedan todas las zonas cubiertas o se mantienen muy secas, aplica un poco más allá donde veas que no está del todo cubierto. Es importante abarcar, especialmente, las zonas donde sueles experimentar mayor sequedad. Es importante que evites la zona de los ojos, ya que como bien sabrás, son muy sensibles (y para hidratar las córneas ya existen otros productos).

Déjala actuar durante 5 a 10 minutos (a mayor tiempo, mayor probabilidad de lograr un efecto más satisfactorio) y retírala con agua tibia o fría, si eres capaz.

Truco de la casa:

Si tienes oportunidad, te recomendamos que antes de aplicar la mascarilla te des un pequeño masaje en el rostro con la leche limpiadora que suelas usar. El motivo de hacerlo es que, además de dejar la piel limpia para la mascarilla, así consigues que los músculos se relajen y tu piel absorba mejor los nutrientes de la susodicha.

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