Envío gratis a partir de 18 €

Crema corporal Suavidad de terciopelo | Café mimi

Crema corporal Suavidad de terciopelo | Café mimi

5/5

2,97

-15%

250 ml

Hidrata y nutre suavemente
Mejora la elasticidad
Repara y alisa la piel
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on print

2,97

-15%

¿Quieres ahorrar?

Unidades 1 3 6 12
Precio/unidad 2,97 2,85 2,76 2,67

Ahorra comprando para varios meses. 

No necesitas ni al invierno, ni a las mantas de oso para sentirte protegida. Te basta con esta crema directamente salida de las nubes.

Solo te faltan 29,00 para seleccionar tu regalito

Descripción Crema corporal Suavidad de terciopelo | Café mimi

Vaya enfado llevas hoy. Es uno de aquellos días que no te soportas ni a ti misma. Cualquier cosa te irrita y desearías no tener que estar en tu piel.

A estos días podríamos llamarlos traicioneros, porque empiezan bien y poco a poco se van torciendo. Y, cuando quieres darte cuenta, ya estás de espaldas al mundo. Misteriosamente, has pasado de sentirte estupenda a irte cabreando con todo sin razón aparente.

Y este es un círculo en el que una vez estás metida, no haces más que dar vueltas. Cualquier cosa te irrita, te sientes vulnerable, dejas de pensar con claridad y al final acabas tomando decisiones tan malas como depilarte con cuchilla teniendo los pelos muy cortos.

La verdad, casi parece una metáfora de tu día: estás con los pelos de punta, al notar el roce de la cuchilla tu piel se siente atacada, el rasurado es tan molesto que te saldrías de la ducha sin siquiera enjuagarte y, al final, acabas con una sensación tan horrible que te da ganas de arrancarte las piernas.

Así no se acaba un día traicionero. ¿Qué es eso de meterte en la cama «y mañana será otro día»? Tú lo que necesitas es algo que te alivie esa irritación que sientes en la piel -y en la mente-; que apacigüe los ánimos y le dé un vuelco a tu temperatura interna de 40 grados; que explote la burbuja autodestructiva y te recuerde el amor que hace unas horas sentías por ti misma. Necesitas algo que te cuide.

Y que te siente tan bien cual Suavidad de Terciopelo. Una crema que es mucho más que eso. Alimento para tu cuerpo y evasión para tu mente. Un pequeño recordatorio de que devolverte la sonrisa es más fácil que quitártela.

Lo que más nos gusta

  • Discreta: como ese cambio de humor que llega sin que lo veas venir. No invade tu espacio, pero tiene el tamaño idóneo para estar en el lugar y el momento oportunos. Justo a tiempo para que la veas al acostarte y recuerdes que no puedes irte a dormir sin ella.
  • Generosa: tu tiempo es tuyo, por eso su aplicación no te llevará más de 10 segundos. Y todavía le sobrarán 8 y medio para conseguir descomprimir tu mente.
  • Relajante: porque es el efecto que causará en ti nada más tocarla, gracias al movimiento ondeante del material que constituye su envase.

Lo que nos enamora

  • Embriagadora: su aroma es tan especial que es imposible que no conectes con él. Dulzura en estado puro, como aquél olor de las natillas recién hechas que no te pasa inadvertido. Te abrirá los poros al segundo de olerla y no querrás volver a vivir un solo día sin tenerla cerca.
  • Duradera: nada de olvidarte de ella. Con una textura súper sedosa, sentirás que está presente sobre tu cuerpo tanto tiempo como el necesario para que «cambies el chip».
  • Efecto aterciopelado: como su propio nombre indica, es ultra suave al tacto y más que se quedará tu piel después de aplicarla sobre ella. Para que te sientas tan arropada como con esas mantas de pelito que hacen que te sientas invencible.

Los culpables de su encanto

  • Aceite de almendra dulce: ¿te acuerdas de esa irritación que sientes? Claro que sí. Pues este es el responsable de calmarla y devolverle a tu piel su estado natural de suavidad.
  • Manteca de karité: es la encargada de traer la vitamina F a tu cuerpo. Esto se traduce en mayor elasticidad, reparación intensa y regeneración celular. O lo que es lo mismo: rejuvenece la piel.
  • Aceite de argán: es el culpable de que después de su aplicación sientas un tremendo confort. Además, alisa la piel y la deja súper suave.
  • Extracto de lirio: es el gran amigo de las pieles secas. Favorece la regeneración del colágeno, lo cual hace que recupere su elasticidad y, en consecuencia, esa tersura que tanto echas de menos.

¿Cómo usarla?

Sin duda alguna, después de una buena ducha. Buena significa que no es de las de quitarte el sudor, sino el mal humor. Habiendo hecho ya el paso previo para predisponerte a la relajación, coge la cantidad necesaria que tú consideres (te aseguramos que no será mucha) y frótala con las manos sobre la piel seca. Es importante que lo hagas masajeándote, ya que eso estimulará la circulación de la sangre y facilitará que alcances el punto de relax que estamos buscando.

Truco de la casa:

Reparte la cantidad de crema entre las dos manos y aplícala simultáneamente en las dos piernas (por ejemplo). El efecto descongestionante se acentuará mucho más y sentirás una frescura y un alivio inmediatos. Además de que la explosión olfativa será de otro nivel también.

Para mayor intensidad, guarda la crema en la nevera o en un lugar muy fresco y verás como en el momento de la aplicación se incrementará la sensación de desahogo. Combina esta crema con nuestro Gel de ducha Suavidad de Terciopelo y conviértelo en un ritual que no fallará en tus días traicioneros.

 

 

Categorias

En Soyes utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte contenido acorde a tus preferencia (Ver Política Cookies)